google-site-verification: googlef58eb9216d11ce44.html google-site-verification=EbHe_aCAzrs_K4aFIhmluJWdtLIA1Jw8Igo2BhRnt4A
top of page

"Cuando el Río Suena"

  • Foto del escritor: Antonio Díaz
    Antonio Díaz
  • 9 nov 2025
  • 3 Min. de lectura

Columna: La Rueda de la Fortuna


Cada día son más fuertes los rumores de que van a rodar varias cabezas luego de la serie de destinos que reflejaron la realidad del “trabajo” de funcionarios de los diferentes niveles, entre ellos el subsecretario de Protección Civil, de quien lo único que alegra es que ya no hay feria, porque ante el próximo inicio de la temporada de estiaje y con la misma los incendios forestales, sería un error muy grande mantenerlo en el cargo o en un lugar donde no sabe lo que hace, lo que da como resultado que mientras haya una tragedia, este personaje y otros más busquen divertirse.


Pero este sujeto y muchos más se pueden curar en salud y lavarse las manos por su incompetencia, ya que los verdaderos responsables de sus ineficiencias son sus amigos, compadres, familiares que los invitaron a colaborar; pero tampoco se puede dejar de lado que están en esas posiciones solamente como un pago de favores, como aún se acostumbra, lo que al final pone en riesgo a la población, ya que es la que paga las consecuencias. Si no, pregunten a los afectados por las lluvias de hace un mes, en las que los daños materiales aún son incalculables y según sus datos son 22 personas fallecidas.


Según los rumores, de haberse querido sacar hasta de la manera más vergonzosa a estos funcionarios que no hacen nada, pero como estorban, desde el cargo más alto en el estado, la destitución se hubiera dado de manera inmediata; pero como son “diferentes”, se iban a ver mal. Mejor esperan un poco para que las cosas cambien, se olvide el tema con otros más importantes para ellos, como la pavimentación de una calle, y después, de manera sigilosa, buscar la manera de que dejen los cargos lo mejor librados posible. Aunque en el caso de Protección Civil, al aún titular se le deberían fincar responsabilidades legales por actuar cuatro días después de que ya había destrozos y hasta personas fallecidas.


Porque si de pretextos para sacar a alguien por la mala hay muchos, si no, pregunten al ex titular de Comunicación Gubernamental, al que de repente le encontraron diferentes anomalías, lo acusaron de todo, no se dijo oficialmente nada y finalmente lo sacaron; lo que habla de que se trata más de una revancha política que de un mal trabajo. Pero como así son estas cosas, pues a la población no le queda más que aguantar las ineficacias e ineficiencias.


Y así como este caso, según las corrientes de agua, hay varios más que van a ser enviados a la banca, pero se está en espera de que se dé el momento y el anuncio sea de que serán cambios “normales” como en cada administración y para fortalecer aún más la administración; aunque en realidad se debería actuar ya y sin mayor tardanza, porque mientras más tiempo pase estos personajes van a cometer más tonterías reforzadas con consecuencias graves, que como no les suceden a ellos, pues las minimizan o hasta las califican de normales.


Al mismo tiempo, hay quienes piensan de manera más radical y han comentado a esta columna que hay otros casos en los que los funcionarios deberían renunciar por dignidad; como es el caso del presidente de la Junta de Gobierno del Poder Legislativo, un tal Andrés Velázquez, ya que además de no dar una como diputado, se ha asegurado que durante la emergencia por las lluvias, se dio el lujo de ir a una de las zonas afectadas —y lo calificamos como lujo porque fue en helicóptero, con las manos vacías y para verificar los trabajos de los cuerpos de seguridad, al estilo Simey Olvera—. Y todo porque desde las alturas hasta las desgracias de los demás, estos personajes las han de ver bonitas y hasta con paisaje, y todo sin mojarse los pies ni la ropa. Además de que este sujeto, que en sus afanes de llevarse lo más que pueda ya sin importarle hacer “amigos”, ha tenido diferencias con su jefe porque este le ha corregido la plana para calmar sus ambiciones, por lo que se comenta a gritos que, si tiene un poco de dignidad, que deje el cargo sin que se lo pidan. Pero que se vaya con todo; entre su equipaje, su amigo, ya que también se dice que, si lo deja, se endiosa más y al rato va a querer de oficina el salón de plenos, eso remodelado para que esté lo más cómodo posible, ya que es muy cansado dar órdenes para que le hagan sus boletines con Inteligencia Artificial, porque ha demostrado que es lo único que tiene de inteligente.


Comentarios


© COPYRIGHT Y DERECHOS RESERVADOS DIARIO ENTRE LÍNEAS® 2020

bottom of page