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"Y luego no quieren que les digan sus verdades"

  • Foto del escritor: Fernanda García
    Fernanda García
  • 11 sept 2025
  • 3 Min. de lectura

Al presidente del Tribunal Electoral del Estado de Hidalgo (TEEH), Leodegario Hernández Cortés, se le olvidó que es magistrado electoral y que debe ser imparcial, ocultar súper bien su afín político y no ponerse la camiseta del color que representa.


Y es que en medio de su discurso por su informe de actividades, saludó a la secretaria de Salud, Vanesa Escalante Arroyo, con mucho ímpetu y recordó que se conocen desde que iniciaron el movimiento, pero ¿a qué movimiento se refiere?


Porque casualmente en su informe el único dirigente partidista que asistió o fue invitado o no sé, fue el de Morena, Marco Antonio Rico Mercado, y recordemos que el partido guinda es un movimiento y Vanesa Escalante ha mencionado en reiteradas ocasiones que ella fue una de las que apoyó en Hidalgo para la formación del partido.


Además, también recordemos que Leodegario Hernández fue señalado de ser súper amigo del gobernador y tener tatuado el nombre del partido Morena en el cora, por lo que es otro indicio del movimiento del que habla.


O a caso yo soy la mal pensada y se refiere a otro movimiento, tal vez el del 2 de octubre, Yo soy 132, los movimientos estudiantiles contra la UAEH, de profesores, de médicos o hasta de baile, o algo así.


El magistrado presidente del TEEH echó la casa por la ventana para informar sus logros, pero también para protagonizar que ha sido el mejor de los mejores presidentes del tribunal, que tiene el poder y a su partido a sus pies.


No dudemos que cuando concluya su periodo, lo veremos con una candidatura en Morena para una presidencia municipal o diputación local, porque sigue evidenciando los colores que valora actualmente.


Tan es así, que ha fallado a favor o en contra de resoluciones que a todas luces deben votarse en sentido contrario, pero bueno, ¿qué podemos hacer?


¿Qué podemos esperar de alguien que cita a la prensa a una hora y realiza su evento hora y media después? Y no conforme con eso, ordena a su personal prohibir a los reporteros realizar su trabajo mientras esperan.


Porque si uno quería entrevistar a algún funcionario invitado, el personal del tribunal corría despavorido pidiendo que se retiraran porque “ya casi” iban a empezar, pero eso casi fue como una hora después.


También, aunque Leodegario se había comprometido a dar una mesa a la prensa para que también formara parte del convite o por lo menos no estuviera parada esperando hora y media, pues a la mera hora resultó que no había mesa, pero sí un área restringida.


Aunque esa parte ya se esperaba, porque en todos los eventos gubernamentales siempre es lo mismo, los encierran como animalitos en un corralito en donde si no le pegues al de la izquierda, le pegas al de la derecha.


Y para rematar, todavía de que uno esperaba de pie, sin poder hacer su chamba con los demás funcionarios, sin una mesa prometida y demás, también les fue negada una botella con agua, pues mientras repartían a los invitados café, pan, agua y comida, si uno de los reporteros pedía agua, los meseros la negaban.


Esto, bajo el argumento de que estaban contadas y solo era para la mesa principal, pero parecía ser que todas eran principales, porque todos los comensales recibieron su botellita con agua, pero un reportero, ni eso recibió, ni un gracias por asistir, nada.


Pero insisto, ¿qué se puede esperar de uno de los magistrados más ególatras que ha tenido el TEEH?


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