"71 años del voto de la mujer en México".
- diarioentrelineas

- 20 oct 2024
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El pasado jueves 17 de octubre se conmemoró el 71 aniversario del voto de la mujer en México, es decir que, en 1955 por primera vez en nuestro país las mujeres pudieron hacer efectivo el derecho de votar y ser votadas en todos los cargos federales, esto derivado de que, anteriormente no se les reconocía este derecho, puesto que no se nos veía como ciudadanas, y en la Constitución el derecho estaba marcado solo para los ciudadanos, así con o, refiriéndose únicamente a los hombres, quiénes si tenían velado y cuidado ese derecho no solo para ellos, si no que, lo ejercían a nombre de las mujeres que estaban con él, esposas, hijas, hermanas solteras, etc., por lo cual es de relevancia no solo conmemorar, si no reconocer los avances pero también los retos que se han tenido y se tienen en el ejercicio pleno de este derecho para las mujeres.
Así a 71 años, tenemos por primera vez a una Presidenta ejerciendo el cargo a partir del 1 de octubre de este mismo año, lo cual debe reconocerse y celebrarse como un logro pero también será necesario estar alertas sobre cualquier acto que de violencia política que se genere en su ejercicio del cargo, puesto que, si bien las mujeres desde hace 71 años tenemos garantizado el derecho de votar y ser votadas, esto no significa que las condiciones, los contextos y las realidades, nos hayan dado un camino abierto, lleno de oportunidades y en igualdad de condiciones que a los hombres. Lamentablemente el que las mujeres podamos ejercer nuestro derecho a votar y ser votadas, se ha dado en su mayoría bajo contextos no igualitarios en condiciones, esto en razón a los estereotipos de género, dónde se cree que las mujeres deben quedarse en los espacios privados y no en dónde existe toma de decisiones, pero además somos las responsables del hogar y la familia, por lo que, si decidimos salir a trabajar y/o hacer política tenemos que responder a las preguntas de ¿Y quién va a cuidar a las o los hijos? o ¿Quién atenderá al marido, o a los papás ya grandes o al hogar? etc., poniéndonos una doble o hasta triple carga. Pero no solo eso y peor aún, derivado de este estereotipo, dónde la mujer debe estar en lo privado, al salir somos objeto de violencia en todos los sentidos, haciendo énfasis en el cuestionamiento de nuestras capacidades, de nuestro cuerpo, de nuestra sexualidad, de nuestra forma de expresarnos, de lo que vestimos, entre otras cosas, llevándonos a escenarios donde la violencia ha llegado al punto de no permitir el acceso a una candidatura o el ejercicio del cargo, esto a través de actos de violencia de todos los tipos contra las mujeres.
Por lo que, debemos seguir con el firme compromiso de seguir construyendo contextos en igualdad de condiciones para todas las mujeres de nuestro país, mujeres indígenas, afro mexicanas, de la diversidad sexo-genérica, con discapacidades, adultas mayores, etc., para que en un futuro se hable de la paridad como una realidad no solo cuantitativa si no también sustantiva.










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