Guerra sucia, denuncias, agresiones y más.
- Fernanda García

- 16 may 2024
- 3 Min. de lectura
Es cierto que la efervescencia electoral ha ido en aumento en los últimos días, pues estamos a una semana y media de concluir campañas y razonar nuestro voto, pero debido a que todos los candidatos y dirigentes de todos los partidos políticos están desesperados por ganar, la guerra sucia, agresiones, señalamientos y más están a la orden del día.
Morena, PAN, PRI y Partido del Trabajo, principalmente, se encuentran lanzándose tierra, aunque Morena es la más señalada, pues aseguran que usan el aparato de procuración de justicia para atacar, mientras que Morena, pues solita se hizo de enemigos que ya ni sabe de dónde proviene el fuego, y si es amigo o enemigo.
Los que comenzaron al inicio del proceso electoral, les está cobrando factura, generaron división y acusaron a su militancia diciendo que PT es más enemigo que amigo, sin dejar de lado sus señalamientos de que quienes estaban inconformes con las candidaturas eran los inconformes de Morena a la que no le gusta el progreso.
Morena no solo pelea contra el Prian, quien se supone era su enemigo; está peleando contra el PT, quien apenas la elección pasada era su amigo, su aliado, su compadre, su mano derecha, el hermano por el que daría la vida. Pero ese amor acabó de repente sin aparente justificación, porque Morena se ha encargado de decir que nada tiene que ver que el PT con que se haya sumado a sus filas a Grupo Universidad.
Morena creó este ambiente hostil y peligroso, porque mientras su militancia está enojada porque no fue tomada en cuenta ni escuchada, sus aliados están enojados, porque quiso acaparar todas las candidaturas federales a pesar de que sabía que no le correspondía.
Además, mientras algunas candidatas denunciaron violencia política y agresiones, Bertha Miranda dijo que ningún candidato o candidata debe ejercer violencia política contra la mujer, porque por primera vez se les están dando más oportunidades para participar en procesos democráticos y eso es lo que debe predominar por encima de los señalamientos y violencia.
Si bien tiene toda la razón, incluso cuando dijo que es violencia meterse con la familia y con el trabajo que realiza una, debería hacérselo entender a sus candidatas, pues parece ser que Simey Olvera no entiende el concepto, ya que se ha encargado de denigrar, denostar y señalar a la candidata Carolina Viggiano, a sus hijos y su esposo.
En el debate, Simey dijo que Carolina se pone de a pechito, por lo que fueron válidos sus ataques para la priista. Que si sus hijos, que si Allito, que si ella es, que si ella hizo, que si ella lo consiguió por…, que si ella está en donde está por fulano, entre otras cosas.
Obviamente eso es violencia política en razón de género, tema que desconoce totalmente la señora Simey.
Lo mismo Cuauhtémoc Ochoa, quien, según la candidata del PT de l a segunda fórmula al Senado, cometió violencia política al decirle al oído que dejará de complacer a otra persona.
Morena ganará todo, según sus encuestas, pero esas mismas encuestas dicen que a sus candidatos nadie los conoce y solo ganarán por la marca, algo que les viene valiendo dos quesadillas, ya que así ha sido desde 2018 y, espero, este año sea la última vez.
No les da pena llevar tantos años en la política, algunos, y otros más empezando, pues lo que ellos persiguen es el dinero, tal es el caso de Simey, quien desde 2015, aproximadamente, incursionó en la política y hasta el día de hoy nadie la identifica, pero aún así sus encuestas dicen que ganará.
Por otra parte, hay una conversación difundiéndose en redes sociales entre el candidato a diputado local por Pachuca, Arturo Rivera, y su equipo de trabajo, en donde, después de ser víctima de robo en la calle de Patoni, dijo que ya no quería volver a ese lugar mugroso, de nacos.
Pero qué esperaban del Mirrey de barrio, ese que prefiere mil veces más ir a un buen restaurante que comer en una fonda o en la calle; ese que ahorita abraza a adultos mayores, besa bebés y sonríe todo el día, pero en cuanto llega a casa se queja de la gente que tuvo que tratar, los sobaja solo por no estar con él y solo busca llegar al cargo por el dinero, no por la ciudadanía que va a representar. Así como el 99.99 por ciento de los candidatos de todos los partidos, porque sí creo que por lo menos el 0.01 por ciento sí busca representar a su pueblo.










Comentarios