"La crisis de Morena y Santiago Nieto".
- Fernanda García

- 28 mar 2024
- 3 Min. de lectura
El ex-encargado del despacho de la procuraduría de Hidalgo, Santiago Nieto Castillo, anda enojado porque el PAN logró que la sala regional Toluca bajara su candidatura al Senado por Morena por no acreditar su residencia en Querétaro.
Aunque el argumento del magistrado David Avante lo alentó a apelar la determinación en la sala superior, lo cierto es que este solo se basó en meras suposiciones y conjeturas de hechos que no le constan y que dudo mucho que la sala superior ponga sobre la mesa.
Y es que mientras el magistrado inclinó su postura de que Santiago Nieto debía conservar su candidatura por el simple hecho de que fue registrado al nacer en Querétaro, aunque nació en el Distrito Federal, ahora Ciudad de México, y que la ley en ese estado reconoce a los queretanos por el simple hecho de vivir ahí, además de nacer, esto no es suficiente.
Si bien el ex-titular de UIF quiso reconfirmar su pertenencia a Querétaro presentando una credencial de elector con dirección de San Juan del Río y vigencia desde 2021, así como con una carta de residencia, la realidad es que nadie lo conoce ahí, según el expediente; además de que en sus declaraciones patrimoniales solo acredita tener propiedades en la CDMX; es decir, que si viviera en Querétaro tendría que arrendar una propiedad o vivir con un pariente, cosa que no se cuestionó en el caso.
Además, aunque el magistrado Avante insistió y le dio muchas vueltas al caso para insistir en que se acreditaba la residencia por lo que dice la constitución de Querétaro, lo cierto es que el magistrado Fabián Trinidad acertadamente dijo que si el PAN no hubiera puesto en duda la residencia efectiva de Santiago Nieto, esto no se estaría discutiendo e investigando, por lo que la ley de ese estado no tendría que aplicarse en el caso.
Considero que ahora la sala superior debe analizar bien el caso, pues hay que recordar que Santiago Nieto en noviembre de 2021 se casó con la consejera del INE, Carla Humprey Jordán, con quien vive, desde ese entonces, en su apartamento ubicado en la Ciudad de México.
Y no lo digo yo, lo dijo él en enero pasado en una entrevista con Carmen Aristegui por el caso de corrupción que se le señaló junto a su cuñado y otros implicados.
En esa entrevista dijo que contaba con un departamento que compró pidiendo un crédito bancario por 10 u 11 millones de pesos, esto, luego de separarse de su anterior esposa que se quedó con la casa en la que residían.
Al casarse con la consejera, se fue a vivir al departamento de ella y el suyo lo rentó a una o unas estudiantes de Acapulco, quienes tuvieron que dejarlo al ya no poder pagar la renta porque sus padres sufrieron pérdidas con el huracán Otis y por eso estaba en busca de nuevos arrendatarios.
Es decir, él mismo está consiente de que desde hace varios años ya no habita en Querétaro y que no tiene arraigo allá, porque lleva muchos años fuera. Incluso, como encargado de despacho de la procuraduría en Hidalgo, dijo que tenía que viajar todos los días de la CDMX a Pachuca.
La crisis de Morena ya alcanzó a Santiago Nieto, y es que mientras a él le tiran la candidatura, en Hidalgo los morenistas ya están planeando darle un golpe bajo a los impuestos dando votos de castigo.
Y quién vino a atizar más el fuego, fue Simey Olvera, la candidata al Senado por Hidalgo, pues en una entrevista se atrevió a decir que a los inconformes en unos días se les pasará el berrinche y regresarán arrastrándose a Morena para pedir perdón y votar por todos los candidatos, impuestos o no.
Está como su jefa, Claudia Sheinbaum, quien se atrevió a decir que solo los chapulines ganan encuestas y los de base no, por eso no son elegidos ni importantes para el partido.
Pero entre esos comentarios, los señalamientos de imposición, compra de candidaturas, no tomar en cuenta los consensos y falta de transparencia, es que los morenistas van a actuar y no permitirán que, a quienes no les costó levantar al partido, sigan haciendo de las suyas para destruir a Morena y no esperarse ni siquiera más de 90 años como pasó en el PRI.










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