La magia de los carnavales.
- diarioentrelineas

- 16 feb 2024
- 3 Min. de lectura
En medio del bullicio, la música estridente y los colores vibrantes, los carnavales hidalguenses nos ofrecen un viaje único, muestra de la diversidad cultural y la alegría contagiosa que caracteriza a este estado.
Este fin de semana visité Métztitlán, “El lugar de la luna” noveno pueblo mágico de Hidalgo, y donde por años, el carnaval ha sido una festividad que se apodera de las almas metzcas. Los estudiantes incluso tienen permiso de salir a danzar con las cuadrillas poco antes de su horario de salida.
Es una fiesta en la que las cuadrillas de cada comunidad salen a danzar en las calles con la bandera que los representa, vecinos los reciben para comer y beber, danzan en sus casas por un largo rato y continúan su camino, al final del día, todas las cuadrillas se reúnen en la cabecera (en el centro de Metztitlán), para llevar a cabo el famoso “sonsolito” aquí toda la gente hace un enorme círculo, y al ritmo del son huasteco abren cancha a un solo bailador que pasa al centro con la bandera de su comunidad, la gente le grita “máscara” y éste tiene que mostrar su rostro, danzar y entregarle la bandera a la siguiente persona que pasará al centro para continuar la dinámica. ¡El trío no deja de tocar!, todos zapatean gozosos sin mirar si el de alado tiene la técnica folclórica en materia de danza.
Después, el torito se hace presente, todos huyen de él, pero al mismo tiempo lo corretean, en ocasiones piden cargarlo, hombres, mujeres, niños, jóvenes, lo ponen en su espalda y sin importar que la pirotecnia pueda quemarles la playera, danzan y corretean a los asistentes.
Hablaré de los elementos emblemáticos del carnaval Metzco, uno de ellos son las “Damas”, hombres vestidos de mujeres que acompañan a los capitanes, su forma sensual de vestir debe ser muy peculiar, los senos, los glúteos y el maquillaje, qué decir del cabello ¡debe ser pintoresco!
Otro elemento importante es la máscara del capitán, porque estas máscaras son hechas de forma artesanal, usan zompantle, y la vestimenta se conforma de pantalón de cuero, camisa de cuadros, espuelas y sombrero.
Otro elemento que llama mucho la atención es el Bautizo de María Serafina, una loca parodia que realizan, en dónde el padre usa una máscara de Don Ramón y bautiza a un nenuco, los padres del muñeco usan máscaras y actúan un sketch, tipo burla de esta ceremonia católica.
Finalmente, el último día de carnaval, llevan a cabo la famosa “Harinada”. 4 horas de descontrol total. La gente sale a las calles con bolsas de harina, huevos y confeti, durante este tiempo es legal tirarle estas cosas a toda persona que veas en la calle, ¡sin respeto alguno! Camarógrafos, adultos mayores, policías, funcionarios, niños, niñas ¡nadie esta exento! Se corretean por las calles principales y se truenan los huevos de forma brusca. A pesar de que muchos se preparan con gafas y paliacates en la cabeza no falta quien se los arrebata, porque la idea es que terminen como un polvorón. La Harinada siempre se lleva a cabo en martes, aunque es entre semana ¡siempre hay gente! Parece que todos esperan esta fecha para desquitarse del que les cae mal.
Allí se desconoce a la familia y los amigos, ¡la harinada es un divertido momento de guerra!
El carnaval metzco es una fiesta digna de compartir, es un momento que te desconecta y te lleva a otra realidad, aquí la fiesta y la danza te hermana con el otro.
En un mundo cada vez más globalizado, los carnavales son un recordatorio de la importancia de valorar y preservar nuestras raíces culturales. Más que simples festividades, son una manifestación de la identidad colectiva y la diversidad que hace de México un país único en el mundo.










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