"Moda e intereses personales, no por convicción".
- Fernanda García

- hace 23 horas
- 2 Min. de lectura
Aunque el próximo año es electoral, los partidos políticos ya están despertando desde ahorita, en donde los dimes y diretes no faltan, así como los señalamientos y aseveraciones de que son los mejores.
Tal es el caso del Partido del Trabajo (PT), quien esta semana resucitó para hacer un llamado a la ciudadanía para afiliarse y no creer en lo que dice Morena, de que todo mundo se sale porque odian a Grupo Universidad.
Damián Sosa Castelán, comisionado de asuntos electorales del partido, trató de verse despreocupado en una conferencia que dio en la Huasteca hidalguense sobre el proceso de afiliación, en donde aseguró que la salida de al menos cinco alcaldes petistas, no les afecta.
Esto, ya que se van las personas, pero no se llevan ninguna estructura detrás, pues los votantes siguen viendo como segunda fuerza política al PT.
Y aunque tiene algo de razón, de que se van solos, también es cierto es que el partido de la estrella no tiene estructura, pues ha habido desbandada de militantes de todos los partidos habido y por haber hacia Morena, pues el partido que está de moda.
Lo único que le queda al PT es la estructura de Grupo Universidad, que son sus trabajadores, familiares y estudiantes, ya que a donde se vayan los Sosa Castelán, están obligados a seguirlos toda la comunidad universitaria.
Por eso Damián Sosa confía en que los alcaldes se van solos, porque, insisto, la base del partido es la universidad del estado.
Además, Morena actualmente disfruta sus años de gloria, en donde está de moda y todos quieren adherirse a ella para lograr sus objetivos personales y tenerla segura en cualquier elección; es decir, ganar.
Aunque me extraña que los alcaldes petistas que, según Marco Antonio Rico Mercado, ya se afiliaron al partido guinda, lo hayan hecho sin pasar por el filtro que dispuso Morena para evitar la llegada de personas no gratas.
O será que solo se aplicará el protocolo a algunos, a aquellos que son más mediáticos y odiados a la vez por la 4T, como más priistas y perredistas.
Pero, bueno, mientras el PT siga conservando su base universitaria, no importa cuántos más se vayan, porque son nada en comparación con las amenazas que la universidad realiza a su comunidad para evitar que los dejen.
El PT, desde los comicios pasado, mantiene una pelea férrea con Morena, que esperemos está vez le alcance para que ya le bajen los humos al partido guinda que cada día está más insoportable y violando sus principios al mentir, robar y traicionar al pueblo.










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